Estos gemelos están inspirados en los motivos geométricos de la Alhambra de Granada, reinterpretados en un diseño contemporáneo.
Forjados en plata de ley y decorados con esmalte a fuego, presentan una figura de tres brazos curvos en un intenso azul cobalto, color que remite tanto al cielo granadino como a la cerámica nazarí. Su forma fluida evoca el movimiento del agua y la simetría orgánica de los arabescos que pueblan los muros y fuentes del palacio.
El contraste entre la pureza del esmalte y el brillo metálico de la plata subraya la delicadeza del trabajo artesanal, logrando una pieza elegante y atemporal que combina la sofisticación moderna con la herencia artística andalusí.